¿Que es un Mediador de Seguros?

Un Mediador de Seguros es por definición, la persona física o jurídica que, de forma legal, realiza la mediación de seguros Esta actividad, en España, está regulada por la Ley 26/2006, de 17 de julio, de mediación de seguros y reaseguros privados.

Según la legislación citada, no podrán ejercer la actividad de mediador de seguros y de reaseguros privados las personas que no figuren inscritas en el Registro administrativo especial de mediadores de seguros, corredores de reaseguros y de sus altos cargos, en el que deberán inscribirse con carácter previo al inicio de sus actividades.

Tampoco podrán ejercer la actividad de mediador de seguros privados, ni por sí ni por medio de persona interpuesta, las personas que por disposición general o especial tengan prohibido el ejercicio del comercio. Igualmente, no podrá ejercerse la actividad de mediación de seguros, ni por sí ni por medio de persona interpuesta, en relación con las personas o entidades que se encuentren sujetas por vínculos de dependencia o sujeción especial con el mediador, por razón de las específicas competencias o facultades de dirección de este último, que puedan poner en concreto peligro la libertad de los interesados en la contratación de los seguros o en la elección de la entidad aseguradora. Las obligaciones generales de los mediadores son las siguientes:

Los mediadores de seguros ofrecerán información veraz y suficiente en la promoción, oferta y suscripción de los contratos de seguro y, en general, en toda su actividad de asesoramiento.

El mediador de seguros se considerará, en todo caso, depositario de las cantidades recibidas de sus clientes en concepto de pago de las primas de seguro, así como de las cantidades entregadas por las entidades aseguradoras en concepto de indemnizaciones o reembolso de las primas destinadas a sus clientes.

En toda la publicidad y documentación mercantil de mediación de seguros privados, ya sea en papel, ya utilizando cualquier técnica de comunicación a distancia o contrato a distancia, deberán destacar las expresiones y menciones que se establecen en la Ley para cada clase de mediador de seguros, y en todo caso se deberá hacer constar el número de inscripción en el Registro.

Los mediadores de seguros, antes de iniciar su actividad, deberán figurar inscritos en el Registro especial administrativo de mediadores de seguros, corredores de reaseguros y de sus altos cargos. Los mediadores de seguros se clasifican en agentes de seguros, ya sean exclusivos o vinculados, y en corredores de seguros y reaseguros. Los agentes de seguros y los corredores de seguros podrán ser personas físicas o jurídicas. La condición de agente de seguros exclusivo, de agente de seguros vinculado y de corredor de seguros es incompatible entre sí en cuanto a su ejercicio al mismo tiempo por las mismas personas físicas o jurídicas.

Cualquier mediador de seguros podrá cambiar su inscripción en el Registro administrativo especial de mediadores de seguros, de corredores de reaseguros y de sus altos cargos para ejercer otra clase de mediación de seguros si acredita previamente el cumplimiento de los requisitos que sean exigidos para ella.

Las denominaciones «agente de seguros exclusivo», «agente de seguros vinculado» y «corredor de seguros» quedan reservadas a los mediadores definidos en la citada Ley.
 

Las entidades de crédito y, en su caso, las sociedades mercantiles controladas o participadas por éstas cuando ejerzan la actividad de agente de seguros adoptarán la denominación de «operador de banca-seguros exclusivo» o, en su caso, la de «operador de banca-seguros vinculado», que quedará reservada a ellas.

Humor en los partes de siniestro

Declaraciones graciosas hechas en formularios de accidente de distintas compañías de seguros, donde los conductores trataban de resumir los detalles con las mejores palabras posibles:

“Volviendo al hogar, me metí en la casa que no es y choqué contra el árbol que no tengo.”
“El otro coche chocó con el mío sin previo aviso de sus intenciones.”
“Creí que el cristal de la ventanilla estaba bajado, pero me di cuenta de que estaba subido cuando saque la cabeza a través de ella.”
“Un camión retrocedió a través de mi parabrisas y le dio a mi mujer en la cara.”
“El peatón chocó contra mi coche y después se metió debajo.”
“El tío estaba por toda la calle y tuve que hacer varias maniobras bruscas antes de darle.”
“Saqué el coche del arcén, miré a mi suegra y me fui de cabeza al terraplén.”
“Tratando de matar una mosca choqué contra el poste de teléfonos.”
“Había estado todo el día comprando plantas y al volver a casa, cuando llegué al cruce, un arbusto surgió de repente oscureciendo mi visión y no pude ver el coche que venía.”
“Cuando llegué al crucé apareció de pronto una señal donde nunca había habido una señal de STOP antes y no pude parar a tiempo de evitar el accidente.”
“Llevaba cuarenta años conduciendo cuando me dormí al volante y tuve el accidente.”
“Para evitar colisionar con el parachoques del coche de delante, atropellé al peatón.”
“Mi coche estaba correctamente aparcado cuando retrocediendo le dio al otro coche.”
“Un coche invisible que salió de la nada me dio un golpe y desapareció.”
“Le dije al policía que no estaba herido, pero cuando me quité el sombrero descubrí que tenía fractura de cráneo.”
“El peatón no sabía en qué dirección correr, así que le pase por encima.”
“Vi una cara triste moviéndose lentamente, cuando el señor mayor rebotó en el techo de mi coche.”
“La causa indirecta del accidente fue un tipo bajito en un coche pequeño, con una boca grande.”
“Cuando el coche salió de la calzada salí despedido. Más tarde me encontraron en un hoyo unas vacas sueltas.”
“El poste de teléfonos se estaba acercando y cuando maniobraba para salirme de su camino choqué de frente.”